150 vecinos de Espinosa ven al documental sobre los Pasiegos

19 de noviembre, Espinosa de los Monteros.

Ayer tuvo lugar la proyección del documental Pasiegos: Los Valles del Silencio en el Aula de Cultura de Espinosa de los Monteros. A la cita acudieron más de ciento cincuenta personas, con una presencia especial de vecinos de la zona norte del municipio de Epsinosa, los llamados “Cuatro ríos pasiegos”. Todos ellos vieron el documental con mucho interés y emoción.

La proyección, organizada por FNYH, contó con la participación de Carlos e Higinio Sainz Crespo, los autores del documental que admitieron que “no esperaban encontrar a tantas personas interesadas en ver su obra”, compararon el éxito de la proyección con la presentación que se realizó hace un año en Santander.
Tras la proyección, los asistentes participaron en un coloquio en el que se puso de manifiesto el orgullo de sentirse pasiego y el homenaje, a una forma de vida ligada al ganado y la naturaleza, que hoy se encuentra amenazada.

La jornada permitió demostrar la importancia de crear lazos de colaboración como los establecidos entre FNYH, los hermanos Crespo, los vecinos y el Ayuntamiento de Espinosa de los Monteros

Vecinos de Espinosa y Cantabria visitan la Lobera del Alto del Caballo y antiguo poblado de Castromorca

Este sábado 22 de octubre realizamos la visita a dos de los elementos del patrimonio etnográfico y cultural de Espinosa de los Monteros hasta ahora casi desconocidos incluso por sus habitantes. Ahora gracias a su recuperación y la difusión posterior los pueden disfrutar y convertirse en una parte más de la oferta a los visitantes que vienen a esta villa.
Antes de subir tuvimos una presentación a cargo de nuestra compañera Blanca Serrano y con la participación de Ignacio González Berlanas, exconcejal de medio ambiente de Espinosa que nos contaron algo de la historia, valor y cómo se consiguieron los medio humanos y de financiación para poder llevar a cabo las dos restauraciones en estos dos últimos años. Resaltaron de la lobera la capacidad de unión de la gente de la zona para la construcción de una infraestructura que consideraban un bien común sin apenas medios técnicos y del poblado de Castromorca la posible identidad con los orígenes de la forma de aprovechamiento ganadero y de construcción de cabañas pasiega.

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A la charla y visita asistieron 20 personas de Espinosa así como de pueblos cercanos e incluso de Cantabria. Y lo que fue más interesante, de todas las edades, desde familias con niños pequeños a gente mayor que nos aportaron sus historias y conocimiento sobre la zona. Ellos sí habían oído hablar de la “pared de la lobera” y el poblado de “Castromorca o Castamorta” del que circulan varias historias curiosas, pero hasta ahora sólo habían sido historias y algunas piedras; en la visita pudieron imaginarse mejor cómo se usaban estos lugares desde hace tanto tiempo.
El día soleado, el sitio en un enclave hermoso y el grupo hizo que se propiciase la charla, el intercambio de ideas y la visita se alargó hasta bien entrada la tarde, dándole fin más que por querer acabar porque los estómagos estaban pidiendo algo de comida.
Seguramente todos y todas aconsejarán, y en especial a aquellos de Espinosa que visiten estas dos huellas de su pasado, de la historia de la relación en la zona del ser humano con su medio.

Poblado Pastoril de Castromorca y Lobera del Alto del Caballo

Desde FNYH, y durante el Proyecto Piloto “Naturaleza y Hombre en la Montaña Pasiega”, estamos realizando los trabajos de recuperación y puesta en valor de dos enclaves de interés cultural del municipio pasiego de Espinosa de los Monteros (Burgos). Se trata del poblado pastoril de Castromorca y de la Lobera del Alto del Caballo.
En esta entrada del Blog, vamos a explicaros algunos detalles interesantes para animaros a visitar estos dos testigos del modo de vida pastoril espinosiego.
LOBERA DEL ALTO DEL CABALLO
Las loberas constituyen un legado que ha llegado a nosotros a través del tiempo. Estas trampas eran usadas para cazar lobos cuando éstos causaban daños al ganado. Aunque hay constancia de la existencia de loberas en todo el norte peninsular, es en el norte de Burgos donde se concentra un mayor número. Siendo la Lobera de Espinosa de los Monteros una de ellas.
La lobera es una construcción de mampostería de piedra en seco formada por dos muros que convergen en un foso, formando un embudo donde era acorralado el lobo, tras una batida por el monte en la que participaban vecinos de Espinosa y de los pueblos circundantes.
Cuando uno de estos carnívoros era avistado tocaban las campanas de las poblaciones cercanas. Hasta 200 hombres de Espinosa, Montija y Carranza participaban en la batida, que podía durar una o varias jornadas. El objetivo era empujar al lobo hacia la trampa donde quedaba atrapado. Si el empeño tenía éxito, se celebraba con una fiesta convirtiéndose así en un acto social.
Una vez en la lobera del Alto del Caballo, podremos seguir el sendero que discurre junto al muro derecho de la lobera, hasta alcanzar el foso, donde veremos la convergencia de los dos muros que impedían la escapada del animal, que caía en el foso.
POBLADO DE CASTROMORCA
Este antiguo poblado, hoy abandonado, se sitúa a unos 7 kilómetros de la población de Espinosa junto al nacimiento del arroyo Mailo. Es un sitio privilegiado para conocer un pedazo de la historia de los habitantes de estas montañas, ligados siempre al cuidado de su ganado. No en vano, los pastos de la sel de Castromorca eran aprovechados por cabras y ovejas durante los meses de verano; siendo este el origen de las cabañas pastoriles que ahora se pueden visitar.
El poblado pastoril surge durante la Edad Media, con el origen del aprovechamiento intensivo de la hierba, que dio lugar a conjuntos de construcciones destinadas a albergar al ganado y a las familias de forma separada. Existen escritos de compraventa que datan el Poblado de Castromorca en el Siglo XVI. Se trata por tanto del testigo más antiguo del poblamiento pasiego.
En Castromorca, encontramos un conjunto de diecisiete cabañas que forman dos grupos, en torno al arroyo Mailo. Estas cabañas de base rectangular y tejado a dos aguas son precursoras de las actuales cabañas pasiegas. A pesar de no mostrar la complejidad de las actuales, sí presentan elementos característicos como borciles o colgadizas, destinadas a guardar perros, gallinas o cerdos. Las cabañas, aunque hoy no lo conservan, tendrían tejado de lastra, en las ocupadas por las personas, y de madera, en aquellas destinadas al ganado.

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COMO LLEGAR
Comenzamos el camino en la fuente de la plaza de Sancho García, en Espinosa. Desde allí, subimos al Palacio de Chiloeches y cogemos la primera calle a la izquierda. En el siguiente cruce, giramos a la izquierda y seguimos la calle dejando un largo muro de piedra a nuestra derecha. Seguiremos de frente por la calle de suelo de cemento hasta llegar al lavadero. Una vez allí, giramos a la derecha y en la bifurcación situada a 100 metros del lavadero, tomaremos la pista de la izquierda, que nos llevará a la antigua base militar de Picón Blanco.
Avanzando por esta pista asfaltada, encontraremos la lobera a mano derecha a unos 5.500 metros, señalizada con un cartel informativo y 800 metros más adelante, en la misma pista, encontraremos el desvío a Castromorca. Tras 15 minutos a pie, caminando por uno sendero alcanzaremos las cabañas pastoriles.


RECUPERACIÓN DE LA LOBERA Y DE CASTROMORCA
La pérdida de utilidad de la Lobera y la falta de uso de las cabañas de Castromorca han dado lugar al deterioro de estos elementos del patrimonio cultural espinosiego. Entre 2010 y 2011, gracias a la colaboración de la Fundación Naturaleza y Hombre, el MARM, los Fondos FEADER, el Ayuntamiento de Espinosa de los Monteros y la Junta de Castilla-León, ha sido posible realizar los trabajos de recuperación y mejora de ambos enclaves.